

| 03.10.2008 - 17:02 h. | ![]() |
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José Joaquín García Lluch
Porque no debo dirigirme a un árbitro en el transcurso de un partido
(documento realizado para los padres de la escuela de fútbol Colegio Salgui E.D.E.)
A todos:
• El arbitro realiza una actividad que requiere máxima concentración. Interrumpirle y desviar su atención no mejorará su labor.
• Ningún profesional, en ninguna actividad y en ninguna parte, soporta de manera constante, diversa y pública, la fijación y exaltación de sus defectos y equivocaciones (si lo son), ¿porque debemos hacerlo con él?. Y si aún así, queremos calificar sus actuaciones ¿porque no le felicitamos en sus aciertos?.
A los espectadores :
• El grito no es el mejor vehículo para iniciar un diálogo racional, lógico, analítico y pausado. Si no busco el diálogo y no me importa lo que piensa el otro, seguro que actúo cómo no me gustaría que lo hicieron conmigo, interfiriendo, humillando, faltando al respeto, recurriendo al insulto y menospreciando una labor difícil e incomprendida.
• Si no te gusta que te griten cuando trabajas, ¿por que lo haces tú?. Si tan seguro estás de los errores de los demás, ¿por qué te sigues equivocando?.
• Los jugadores comprueban como se refuerza un modelo comunicativo sustentado en el grito, la descalificación, la intimidación y la insistencia que se aleja de la buena practica humana que propone un dialogo basado en la escucha activa y en saber ponerse en la perspectiva del otro.
A los técnicos:
• Si admites que la dirección del equipo requiere un estado psicofísico óptimo que permita el análisis, la observación y la elaboración de un discurso comprensible, ¿por qué permites que la ira y la irritación te invadan?, ¿por qué nos haces participe de un malhumor que no te conviene?.
• Fijarte y responsabilizar al arbitro de la situación no te ayudará a mejorar cómo equipo, muy al contrario, conseguirás enmascarar y desvanecer nuestros propios errores. Nuestro objetivo ha de ser jugar tan bien que los fallos arbitrales jamás consigan perjudicarnos.
Y si con lo dicho no puedes evitar manifestarte, recuerda y evita:
LA INSISTENCIA (con una vez es suficente),
EL INSULTO, y
EL MENOSPRECIO,
José Joaquín García Lluch
Psicólogo del Deporte