

| 07.02.2010 - 22:53 h. | ![]() |
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Alberto Gómez Avilés| NOSTRESPORT.COM
Como si del final de un sueño se tratara, la derrota cosechada el pasado sábado por el Elche CF en el Martínez Valero ante el Numancia de Soria parece que nos ha devuelto a todos a la realidad y nos ha bajado de ese sueño superior que nos hacía albergar esperanzas de que la plantilla franjiverde pudiera pelear por alcanzar los puestos de ascenso a la Primera División. Este pensamiento puede ser el que más se invita a tener después de la derrota y ver como el equipo queda en el décimo puesto a nueve puntos del Fútbol Club Cartagena, conjunto que ocupa la última plaza de ascenso con 40 puntos. Además, por primera vez tras varias jornadas el Elche ha quedado más cerca de la zona de descenso que de los puestos cabeceros, y ese es un dato que no gusta cuando uno mira la tabla clasificatoria el lunes.

Por todo lo expuesto la jornada del pasado fin de semana solo puede ser calificada desde la óptica ilicitana como negativa. En primer lugar, por su derrota ante un rival directo por luchar por cotas mayores como es el Numancia y que en la actualidad se sitúa junto al Levante como los equipos más cercanos para poder darle caza al Cartagena. Unido a esto, se produjo que la derrota del Elche no fue acompañada de tropiezos de los equipos de arriba. Especialmente la victoria del Cartagena en Vallecas sobre el Rayo por 2-3 ha provocado que los murcianos hayan incrementado su distancia con loschombres de Bordalás con respecto a jornadas anteriores.
El Elche ha quedado en mitad de tabla pero por un mal resultado no podemos cambiar el discurso que venimos manteniendo en el análisis de cada lunes. Lo que sucedió el pasado sábado en el Estadio Martínez Valero fue ni más ni menos que un partido típico de la Segunda División. Y este planteamiento que parece del todo simplista se traduce en que los locales fueron mejores durante casi todo el partido (de manera muy notoria en el transcurso de la primera mitad), pero que el Numancia aprovechó una ocasión por medio de Barkero que fue a la postre definitiva. Con esto venimos a decir que el Elche no jugó peor que en las últimas ocasiones cuando nos hacía albergar esperanzas de soñar con algo grande esta temporada. El desarrollo del campeonato permite corregir errores y enmendar con victorias de nivel lo que se resta en partidos en los que el merecimiento sobre el terreno de juego no se traduce en la consecución de la victoria. Bordalás debe seguir trabajando por alcanzar una mayor regularidad porque a todo lo dicho hasta aquí no se puede pasar por alto que el equipo ha ganado dos partidos de los últimos diez y esa racha hay que revertirla con una victoria el próximo domingo en Salamanca.